MUESTRALE AL SOL TU IRA Y A LA PUTA LUNA TAMBIÉN

miércoles, agosto 02, 2006

AL OESTE LA LUNA Y SU SONRISA

Ayer no tenía muchas ganas de escribir. Me cuestione incluso mi capacidad como escritor y mi forma de ser. Prendí el computador y frente a mi el espacio en blanco que llamo hoja. Creo que estaba triste y no apreté ninguna tecla, ni una sola. Después salí un rato y miré la luna. Estaba bien abajo hacia el oeste, y tenía esa forma que tiene la luna en las películas infantiles. Cuando sólo es la mitad y le dibujan una nariz y una sonrisa. Así pensé en ella. Con una cara, una nariz y una sonrisa. Tal vez no resulte original pensar así, pero fue lo único que se me ocurrió.

Y pensé en los detalles. Cada detalle del día trasformado en una línea. Cada detalle transformado en un párrafo y el siguiente, y luego otro. Necesitaría todo un día para escribir mi día, incluso cuando no hago nada. Nada, vacío otra vez. Y cuando no tengo un papel ni un lápiz cerca es cuando mejor surgen las frases. Las atrapo entre el sonido de mis pasos, los latidos del corazón y en algún pensamiento que se camufla en una frase entrecortada; cuando no tengo una pantalla ni mis manos cerca, ni mis lentes ni mis ganas, las palabras flotan y se evaporan, y caen a mis pies como en una especie de llovizna y es eso lo que atrapo en el papel mágico que envuelven mis escritos, una parte de una parte. Lo demás es sólo un vistazo al infinito y a las puertas secretas del amor. Hay tanto detalle que se escapa en el silencio. O mejor dicho, hay tanto detalle en el silencio. Y me propuse escribir un día entero, podría ser el impulso de algo. Eso que se esconde en los rayos del sol, eso que queda atrapado entre las nubes. Ahí es donde apunto mis sueños inconclusos. Otra vez la luna y el sol. Otra vez la vida. Y así pasa el tiempo que lo mido a través de los clavos de mi piel, porque no uso reloj. Y guardo algunos calendarios que nunca miro, pero que me dicen que aunque me tape los ojos, eso que avanza y se arrastra también me ha atrapado, por más que intente correr o caminar, y que apriete una frase entre las sabanas, o que escriba esto.